martes, 5 de febrero de 2019

Si tuviera...

La ansiedad me ataca. La tristeza me desborda. Un día mas de resaca pensando en mi. Pensando en todo. A veces siento que no puedo más. Las lluvias se precipitan sin parar, hasta el río finalmente desbordar. Me falta el aire, apenas puedo respirar. Mi alma se estremece con cada latido, con cada suspiro. Recorro las horas pensando en respuestas. Que son solo eso: respuestas. Sin materia ni contenido; sin conclusión ni final. Construyendo diques que constantemente se resquebrajan, dejando pasar por sus grietas las aguas. Aguas turbias, húmedas y tan negras como el vacio. Un vacio tan grande y profundo que consume todo lo que una vez fue bello y puro. Si tuviera respuestas y no solo búsquedas. Si tuviera caladas y no solo humo. Si tuviera experiencias y no solo drogas. Si tuviera y supiera como tapar los huecos de este vacio...pero no... Ando perdido, con rumbo partido y frenesí desnutrido. La vida no es fácil, oscura y cruel, se desmorona mientras escribo en un papel. Derribando murallas, destruyendo fronteras, sacando luz de la hoguera, admirando la luna más bella. No se que pasa, pero siempre ataca, repites una vez más tras la resaca. Apagado desconcierto, latido incierto, recobra tu fuerza ahora que el destino es funesto. La vida sigue sin advertir, nunca se hace tu amiga, sus golpes siempre duelen y a veces se te escapa su sentir. Estoy llorando por dentro, lo que rio por fuera, ahuyentando demonios de mirada perpetua. El folio me llora y yo con él. Tal vez esta resaca me mata, pero admiro su inspiración plasmada en estas cartas.              

No hay comentarios:

Publicar un comentario